jueves, 9 de mayo de 2013

REDES SOCIALES Y EL ANONIMATO



Oscar Andrés Velásquez Sarasty
EL  ANONIMATO Y LAS REDES SOCIALES

El uso de internet es históricamente nuevo y todavía se encuentra en un proceso de adaptación. Nada más al comparar la generación de jóvenes que vivió el internet en los noventa con la generación de la primera década del 2000, y ahora con los de la segunda década, se pueden encontrar diferencias abismales. El uso de la  World Wide Web ha cambiado por completo la forma de comunicarnos y también la forma de expresarnos. En primera instancia se usó para comunicar universidades, compartir estudios y papers académicos, sin embargo, Internet tenía un potencial mucho  mayor, con el tiempo las personas compartían todo. Hoy en día compartir es sinónimo de internet, darnos a conocer, que todos sepan que estamos haciendo. Ahora, hay un aspecto que también ha definido a internet de la misma forma que lo hace el sharing, este es su opuesto, me refiero a no compartir,  incluso ser anónimo.
¿Alguna vez han escuchado la frase “es muy fácil hablar detrás de una pantalla”? es una expresión muy común entre las personas que critican el anonimato en internet, sin embargo, es a través de este que se ha desarrollado y popularizado el uso de la red en primera instancia. Esto se debe a que Internet es tan grande y complejo como el mismo planeta(o para allá vamos) y la opción de viajar por este mundo sin tener que ofrecer una identidad definida liberaliza las decisiones y ofrece nuevas experiencias. Por estas razones fue importante realizar una encuesta que permitiera identificar cómo se usa el anonimato hoy en día y qué consecuencias ha traído.
En la encuesta realizada a varios jóvenes entre los 18 y 27 años se ha descubierto que el 100% usa algún tipo de red social, entre las principales se encuentra Facebook, Twitter e Instagram, cabe la pena resaltar que el 90% de los encuestados hacían parte de los estratos cuatro, cinco y seis. Primero se les preguntó el uso que le daban a las redes sociales, a lo que el 40% respondió que lo dedicaban al ocio con lo cual se concluye que los jóvenes no solo buscan comunicación ni compartir, usan las redes sociales para pasar el tiempo  y divertirse.
Cuando se hizo la pregunta que si alguno había hecho uso del anonimato en internet, el 63% respondió que si lo había hecho, y que el 47% había sido afectado o se a interesado por hacer uso de este. Y los principales medios para hacer uso del anonimato son: la creación de cuentas falsas con un 31% y el uso de las confesiones anónimas con el mismo porcentaje. Esto quiere decir que existe todavía una población representativa que hace uso del anonimato para pasar su tiempo en internet.
Al ser más precisos en las preguntas acerca del uso del anonimato, se encontró que un 64% de los que hacen uso de las confesiones solo las lee, un 7% solo confiesa y un 29% realiza ambas y que la razón principal de por qué se lee es por diversión, con un 94%. Cuando se preguntó si haría una confesión anónima, el 45% del total de encuestados dijo que no lo haría, un 35% se debate en que tal vez lo harían y un 20% dijo que si. Para conocer las razones de por qué se está popularizando el uso de las confesiones anónimas se preguntó las razones principales a lo que el 33% respondido que estaba en total acuerdo con que era por diversión, mientras que un 53% afirmo estuvo en total acuerdo con que era por moda.
En conclusión el uso del anonimato en internet todavía es un hecho factible, que marca una importante tendencia en internet y que esta al alza, además demuestra cómo las personas buscan pasar el tiempo y no solo compartir, cómo hacen uso de su libertad “detrás de una pantalla” ya sea por diversión, por moda o por simplemente querer expresar algo sin miedo a ser señalado.

martes, 30 de abril de 2013

EL NUMERO DE DUMBAR ¿LIMITE O LIMITADO?


EL NUMERO DE DUMBAR ¿LIMITE O LIMITADO?

 Somos seres sociales, por lo cual tendemos a establecer vínculos con las personas que nos rodean y poco a poco se afianzan estos vínculos para volverlos más profundos y duraderos. Robin Dumbar dice entre sus teorías como los humanos pueden llegar a relacionarse hasta con 150 personas (número de Dumbar). Esta teoría va más allá de la pura necesidad de socializar y explica, en cierto nivel, El desarrollo personal, estructuras, comportamientos sociales y políticos del mundo moderno. Pero de esto resulta unas preguntas fundamentales: ¿El número de Dumbar posee algún límite? ¿Es posible que el hombre supere esta condición evolutiva como lo ha hecho con otras cualidades instintivas? En el siguiente ensayo intentaré dar respuesta a estas preguntas y argumentar como el 150 puede no siempre ser una medida absoluta.

El número de Dumbar tiene algunos límites conceptuales. Aun cuando esta cifra parezca tener una verdad absoluta (son limitadas las personas a quienes les depositamos confianza) ¿acaso estas 150 personas representan un grupo cerrado y único? O ¿es un número que se traslapa de acuerdo a las vivencias de cada persona? Por ejemplo: si un  niño de 10 años cuyo círculo social gira en torno a su familia y amigos del colegio y es trasladado a otra ciudad para crea nuevos amigos, estas personas que dejó atrás, por más importantes que hayan sido, ¿dejan de ser parte del grupo de los 150? O algunos presos que cometen crímenes en su juventud y pasan 30 años en la cárcel crean vínculos con quienes compartían el encierro, si ya tenía 150 amigos cercanos, esto significa que ¿no podrá crear relaciones más íntimas al integrarse de nuevo a la sociedad? Y en caso de ser positivas estas respuestas, asumiendo que si se puedan traslapar este número a medida que la vida cambia, entonces el número de Dumbar ya no seria 150 y pasaría a ser mucho mayor, porque en muchos casos amistades y lazos profundos creados en el pasado no se rompen con facilidad y  son recordados por mas separados que hayan estado pues la memoria de las personas es otra condición evolutiva que nos ha permitido variar el modus operandi de nuestra especie y apreciar el valor de algunas acciones realizadas por otras personas, como favores especiales, relaciones amorosas, lecciones de vida, etc.

Otra cuestión para debatir es el hecho de que sucede con aquellas personas con un grupo muy reducido, incluso con algunas que viven en soledad, ¿existen consecuencias inversas para este tipo de personas? si somos seres sociales, ¿por qué pueden existir personas que vivan en soledad y nunca creen vínculos afectivos con otros? Y lo más importante, ¿Realmente pueden ser felices y vivir plenamente? La respuesta a estas preguntas se relaciona con la conclusión del párrafo anterior, donde se menciona que nuestra capacidad de razonamiento nos ha abierto una ventana a las posibilidades para vivir la vida como se nos antoje y encontrar la felicidad de miles de maneras diferentes por lo cual si bien hemos evolucionado y en su mayoría somos seres sociales, esta es una realidad alterable y no la única opción para vivir plenamente.

La relación establecida por el autor frente a la optimización de las funciones humanas en grupos de 150 personas no posee una argumentación suficientemente fuerte para indicar que existe alguna correlación entre este número y el desarrollo de la sociedad. Las coincidencias numéricas no solo ocurren con el 150, el 42, el 6174, y algunas combinaciones más populares como el 666 o el divino siete son parte de la vida cotidiana de las personas y tienden a ser relacionados con el futuro, la naturaleza, el sentido de la vida y crean una ilusión de que por medio de estos se explica el porqué de todas las cosas. Lo fundamental con estas cifras es no pensar que por sus supuestas relaciones con el mundo real, existe un valor intrínseco que permite explicar algo más allá de una medida o calificación.

En conclusión, Dumbar presenta una serie de elementos innatos del ser humano que han sido producto de la evolución y el desarrollo de las personas y en cierta medida es válido el hecho de pensar que la sociedad humana, al menos en ciertos aspectos mantendrá algunas características. Sin embargo, establecer un límite a las relaciones humanas y tratar de explicarlas con un solo parámetro es un error, pues no depende solamente de algunas características sino que son el resultado complejo en el cual interviene la evolución humana, el desarrollo del pensamiento, el razonamiento y las infinitas posibilidades que el mundo moderno trae consigo. Ahora la sociedad humana es diferente a la de hace 100.000 años, incluso con sociedades de hace 50 años. Por eso el número de Dumbar tiene limitaciones y su estudio no dará una respuesta única al desarrollo de la sociedad Humana.